Sucio cerdo capitalista

Caricatura del capitalismo: Un tío desalmado, preferentemente gordo y calvo, fumando un cigarro y acumulando riqueza sin freno a costa de unos trabajadores que son explotados hasta la extenuación.

Capitalismo real: Tras la purga del 90% entre los que lo intentaron y fracasaron, los que sobreviven suelen sacrificar años, salud y familia para poder simplemente ganarse la vida. Los empresarios reales arriesgan su propio dinero para algo tan loco como proporcionar bienes o servicios que otros desean (y están dispuestos a pagar por ello), mientras reinvierten los beneficios (cuando los hay) en su negocio porque no saben cuándo su idilio con el cliente terminará, ni tampoco si su reinversión resultará exitosa.

Fracase o tenga éxito, su entorno nunca le comprenderá.