Ahora

Soy una mota de polvo cósmico a la que se le ha concedido el privilegio extraordinario, estadísticamente casi imposible, de ser consciente de sí mismo.

He estado muerto un tiempo infinito antes de pensar esto, y seguiré muerto otro infinito después. Como el resto del indiferente Universo del que formamos parte.

Es estúpido, arrogante y miope preguntarnos si es esta vida todo cuanto hay: el verdadero milagro está ocurriendo ahora.

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