Cultura emprendedora

Emprender, en la cultura española, está envuelto por un pensamiento mágico con forma de proyección lineal. Se sobrevalora a quien no ha fracasado antes ni cometido errores, como si le protegiese un halo especial del que carecen los demás, por lo que se le asigna una mayor probabilidad de éxito en su siguiente proyecto.

Al mismo tiempo, se minusvalora y rechaza al que ha fracasado previamente, pues se le otorga una mayor probabilidad de volver a fracasar («algo estará mal con él/ella», he llegado a oír decir).

En cambio, la cultura estadounidense funciona al revés. Se sospecha de quien aún no ha fracasado porque sus éxitos hacen indistinguible su talento de la suerte. Y se valora más a los que ya han fracasado varias veces, pues ya se han enfrentado con los caprichos de la fortuna; con esa gran parte del mundo que no se puede controlar y del que depende tanto el resultado final.

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